En la planta trabajan alrededor de 700 personas: unos 550 trabajadores convencionados y entre 150 y 160 fuera de convenio. Se trata, en muchos casos, de compañeros con una extensa trayectoria y muchos años de antigüedad.
Hasta el momento no se han producido despidos. La empresa está convocando a los trabajadores a adherir a retiros voluntarios, con plazo hasta el viernes.
Desde el sindicato advertimos que, si mañana no se dicta la conciliación obligatoria, avanzaremos con medidas de fuerza en defensa de los puestos de trabajo.